Peeling superficial: Cierra los poros, atenúa las cicatrices del acné y elimina las arrugas finas.

Aporta uniformidad al tono de la piel y le da un aspecto más juvenil y saludable. 

Se realizan en sesiones semanales o quincenales, entre 4 y 8 sesiones, y una vez obtenido el resultado deseado se realizan sesiones de mantenimiento una vez cada aproximadamente 1 mes.

Peeling medio: Indicado en el caso de envejecimiento solar o tóxico, ya que actúa sobre las arrugas finas y de profundidad media. También mejora las manchas resultantes del acné.

Peeling profundo: Con resultados espléndidos, el peeling profundo consigue actuar sobre las arrugas superficiales, medias y profundas. Elimina manchas de acné, solares y queratosis. Asimismo, produce la retracción de la piel, lo que mejora notablemente los problemas de flacidez.

Se realiza en una única sesión y requiere sedación profunda o anestesia.
El tratamiento completo se realiza una vez al año.