El procedimiento consiste en la utilización de una lente correctiva de las alteraciones de la córnea durante las horas de sueño. Permite evitar o retrasar la realización de la cirugía correctiva y es ideal para quienes no tienen su miopía estabilizada.

La miopía es un trastorno de la agudeza visual que se caracteriza por la imposibilidad de focalizar correctamente objetos distantes. La excesiva curvatura de la córnea y el largo del ojo son dos de las causas principales que provocan esta afección que afecta a tantas personas en el mundo. De aparición durante los primeros años de edad escolar , tiene distintas graduaciones y suele estabilizarse alrededor de los 25 años. En esa instancia, la mayoría de las personas que la padecen optan por realizarse una cirugía para evitar el uso de anteojos y lentes de contacto.

Sin embargo, hay quienes, por distintas razones no acceden a la realización del procedimiento quirúrgico. En estos casos suele ponerse en práctica una novedosa técnica conocida como terapia refractaria corneal nocturna (TRCN). Esta terapia para el tratamiento y la corrección de la miopía consiste en la colocación - durante las horas de sueño del paciente- de una lente de contacto rígida que opera modificando la forma de la córnea. Esta técnica es diferente de la cirugía y suele utilizarse en pacientes en los cuales la miopía, fundamentalmente por cuestiones de edad, aún no se encuentra estabilizada.

También conocida como Ortoqueratología, la TRCN registra sus inicios desde la década del 60. Desde entonces y gracias al avance de la contactología, hoy es posible, a través de pruebas y estudios, realizar lentes diferentes teniendo en cuenta las particularidades de cada paciente. Las lentes pueden ser bien toleradas y, en general, carecen de complicaciones asociadas. Sin embargo, el comienzo del tratamiento suele ser muy cuidado: el paciente usa la lente durante la primera noche y al día siguiente se evalúa el efecto que produjo.

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